viernes, octubre 05, 2007

Los heroes de Telemark: la historia real sobre cómo evitaron la bomba atómica nazi

Durante el desarrollo de la segunda guerra mundial, los avances científicos estuvieron íntimamente ligados al desenlace de la guerra. En la carrera que disputaron las fuerzas aliadas contra el eje, hubo varios ejes principales entorno a los cuales giraron estos avances. Algunos de ellos fueron la aviación (primeros cazas a reacción, aviones con aladelta, desarrollo de los cohetes, antecesores de los ICBM), la medicina, o la utilización de la física nuclear para fabricar la bomba atómica. Este último hito fue conseguido únicamente por las fuerzas aliadas (en concreto por los Estados Unidos), pero de no haber sido por las acciones que cuento a continuación, el eje (la Alemania nazi, el Imperio Japonés y la Italia de Mussolini) podría haber tenido éxito en sus propósitos Imperialistas y, tal vez, hoy tendríamos otra historia diferente que contar. Afortunadamente esto no ocurrió gracias a la resitencia Noruega y a los comandos británicos.

La acción se desarrolla en Noruega, principalmente en los alrededores de la fábrica de agua pesada de Vemork.


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En esta fábrica se realizaba una destilación fraccionada del agua normal para obtener agua pesada. Esto implicaba tener que procesar ingentes cantidades de agua normal, ya que el agua pesada esta presente en pequeñísimas cantidades en el agua normal. De ahí que una planta hidroeléctrica, por la que el flujo de agua es constante y enorme fuese el emplazamiento idóneo para esta planta. El agua pesada está formada por un átomo de oxígeno junto con dos átomos de Deuterio (isótopo del hidrógeno, como el protio y el tritio).

Hoy en día todavía existe la duda de si los propósitos de los nazis eran construir un reactor nuclear para la producción de energía eléctrica (ya que el agua pesada se utiliza como moderador de la reacción de fisión) o si se quería utilizar con fines bélicos. Esta duda no existía por aquellos tiempos (años 40) en los cuales cualquier avance del enemigo significaba estar un paso más cerca a perder la guerra. Convencidos de este gran riesgo, los comandos británicos emprendieron una de sus acciones más conocidas, junto con la resistencia noruega, conocida como la batalla por el agua pesada, que se prolongó durante varios años a lo largo de la guerra.

Una de las primeras acciones contra esta planta de producción de agua pesada se intentó llevar a cabo por un asalto mediante paracaidistas británicos. Pero fracasó, ya que los planeadores horsa glidier (muy comunes en este tipo de acciones) fueron derribados y parte de su tripulación muerió en el accidente y la otra fue fusilada dias después por el enemigo. Esta tripulación estaba formada por commandos británicos, equipos interdisciplinares de ingenieros y especialistas en misiones detrás de las líneas enemigas, que todavía se recuerda en el Real museo de ingenieros del ejército británico. Esta había sido la mal lograda operación Freshman.

Ya que esta primera acción había fracasado, se intentó de nuevo con un pequeño grupo de 15 personas, en lo que se denomino operación Gunnerside. Este grupo contaba con material militar británico pero estába íntegramente compuesto por Noruegos. Esto les dió mejores medios y la posibilidad de desconcertar al enemigo creyendo que había británicos en el territorio que ellos "controlaban". La operación Gunnerside fue todo un éxito y se detuvo la producción durante 2 meses. Los agentes noruegos esquiaron hasta Suecia con precarios medios y consiguieron evitar ser capturados por los cerca de 1200 alemanes que participaron en su búsqueda durante mas de dos duras semanas.

En la imagen superior se puede ver parte del equipo que llevaban estos comandos, casco, botas de nieve, cargadores del subfusil Sten, equipo de radio, balizas de señalización y una pequeña maqueta de los planeadores estrellados.

Posteriormente la fábrica fue puesta de nuevo en funcionamiento y, esta vez, fue intensamente bombardeada por los británicos, sin arriesgarse a una operación militar terrestre. Antes de este bombardeo, los alemanes consiguieron salvar mas de 600 litros de agua pesada en tanques, que iban a ser transportados en transbordador a otro punto de Noruega. Este transbordador fue volado por parte de los hombres que participaron en la operación Gunnerside anulando las pocas posibilidades que le quedaban al Tercer Reich para conseguir la bomba atómica.

Imagen del bombadeo de la fábrica.

Estos valientes hombres que participaron en esta pequeña pero importante contienda, han sido reconocidos y conmemorados en numerosas ocasiones, y son un símbolo de la resistencia y el corage del pueblo Noruego.


Monumento a los Héroes de Telemark


Los Héroes de Telemark en la década de los 90 en una visita conmemorativa a la fábrica.

Estas acciones se plasman en la película "Los héroes de Telemark" del director Anthony Mann, que cuenta con las actuaciones de Kirk Douglas y Richard Harris (puras leyendas del cine americano). Kirk Douglas todavía está vivo y Richard Harris murió a los 72 años hace relativamente poco. Todavía le podemos ver en las dos primeras entregas de Harry Potter, en el papel de Dumbledore (director de Howarts). Las acciones de la película son una mezcla de las anteriores en orden cronológico y se podría decir que refleja bastante bien la realidad, pero están demasiado próximas en el tiempo.

La planta de Vemork fue reconstruida totalmente después de la guerra y sigió en funcionamiento durante bastante tiempo. Hoy en día es un museo. Hechando una ojeada por algunas páginas me he encontrado con información interesate sobre el uso que se le dió a estas plantas después de la guerra:

Escándalo en Noruega

Aftenposten , OSLO. 14-9-1988 - Noruega encara tres escándalos relacionados con el agua pesada, que siguió fabricando con las plantas que los alemanes instalaron durante la guerra.
El primero, relacionado con un informe de la CIA, que Israel estaba utilizando el agua pesada, que le vendió Noruega en 1959, para fabricar plutonio que serviría para hacer las bombas atómicas israelitas.
El segundo escándalo, que India estaba poniendo en funcionamiento su nueva serie de reactores, también para fabricar el plutonio que usarían en sus bombas atómicas, utilizando el agua pesada vendida por Noruega en 1983, a Alemania, bajo condición de no revenderla.
El tercero, que Rumania habría, secreta e ilegalmente, reexportado a India e Israel, el agua pesada que le compró a Noruega en 1986.

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